Los temas en materia de género se abordaron por primera vez en SFP en el año 2004, con la adopción del Modelo de Equidad de Género (MEG:2003), cuyo instrumento fue promovido por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).

Dos años más adelante, con la publicación de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el Diario Oficial de la Federación (DOF. 02-08-2006) se precisó la Política Nacional en la materia, al establecer los criterios para el diseño, implementación y evaluación de políticas sensibles al género, para ello se definieron como instrumentos de dicha Política Nacional, los siguientes:

  • El Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres;
  • El Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres (PROIGUALDAD);
  • La Observancia en materia de Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Un importante adelanto lo constituye los objetivos del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, que plantearon en el artículo 26 de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres:

  • Promover la igualdad entre mujeres y hombres y contribuir a la erradicación de todo tipo de discriminación;
  • Contribuir al adelanto de las mujeres;
  • Coadyuvar la modificación de estereotipos que discriminan y fomentan la violencia de género, y
  • Promover el desarrollo de programas y servicios que fomenten la igualdad entre mujeres y hombres.

Alineado con el entonces Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2007-2012 (DOF. 20-05-2013), se publicó el PROIGUALDAD 2009-2012 (DOF.18-08-2009), que contempló la creación de Unidades de Género en las dependencias del Gobierno Federal. Así, en 2010, la facultad para coordinar y asegurar el cumplimiento de los requisitos del MEG:2003 y el seguimiento al PROIGUALDAD fueron encargadas a la Dirección General de Recursos Humanos (DGRH) en SFP.

En 2009 el INMUJERES, con apoyo de la SFP, aplicó el Primer Cuestionario de Cultura Institucional con perspectiva de género a toda la Administración Pública Federal, derivado de este ejercicio, en 2010 se anunció la creación de un Programa de Cultura Institucional (PCI).

Adicional a la certificación en el MEG:2003 y a la implementación del PCI, en 2011 la SFP asumió el compromiso con otro instrumento promovido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), así por primera vez, se obtuvo la certificación en la Norma Mexicana para la Igualdad Laboral entre Mujeres y Hombres NMX-R-025-SCFI-2009.

En el 2013, el INMUJERES notificó la actualización del MEG:2003, dando lugar al MEG:2012, cuya certificación en la SFP se mantuvo vigente hasta 2015. Por su parte, la STPS actualizó la NMX 2009, en la cual se obtuvo el certificado con la versión 2012.

Para 2015, se anunció que un nuevo mecanismo recuperaría las experiencias de tres instrumentos que hasta ese momento eran los propuestos para implementar temas de igualdad y no discriminación en la APF. Por lo que, el Modelo de Equidad de Género del INMUJERES, la Norma Mexicana para la Igualdad Laboral entre Mujeres y Hombres, promovida por la STPS y la Guía de Acción contra la Discriminación “Institución Comprometida con la Inclusión” del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) concentraron sus esfuerzos y dieron lugar a la publicación de la Norma Mexicana en la Igualdad Laboral y No Discriminación NMX-R-025-SCFI-2015.

La SFP obtuvo dicha certificación en noviembre de 2016 con nivel bronce y un año posterior, en noviembre de 2017, dicho distintivo fue elevado a nivel oro, mediante la subsanación de medidas de nivelación.

El 12 de enero de 2017 con el Reglamento Interior de la Secretaria de la Función Pública se creó en SFP la Dirección General de Igualdad de Género (DGIG), que tiene entre sus atribuciones la de promover de manera transversal la incorporación de la perspectiva de género en la planeación, programación, ejecución y evaluación de programas, proyectos, normas, acciones y políticas públicas de la Secretaría.

La transversalidad de la perspectiva de género es un término inicialmente impulsado por el Modelo de Género en el Desarrollo (GED) en los años 80 y utilizado por primera vez en la Convención de Beijing en 1995, actualmente la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, en su artículo 5, inciso II, la transversalidad se define como “el proceso que permite garantizar la incorporación de la perspectiva de género con el objetivo de valorar las implicaciones que tiene para las mujeres y los hombres cualquier acción que se programe, tratándose de legislación, políticas públicas, actividades administrativas, económicas y culturales en las instituciones públicas y privadas”.

Cabe resaltar que la presente administración no solo pretende mantener el compromiso con el logro de la igualdad y la no discriminación manteniendo el nivel del distintivo más alto, sino que, busca hacer realmente efectivos estos principios. Por lo anterior, y a dos años de vigencia de la certificación nivel oro, en 2019 se atenderá la auditoría de vigilancia para demostrar que se mantiene el cumplimiento de los requisitos de la Norma Mexicana NMX- 025, en igualdad laboral y no discriminación, en donde todas y todos participamos en su cumplimiento.